viernes, 25 de octubre de 2013

Taller de lectura y redaccion: Biografia (Citlalli R. H)

Blanco y Negro

Nací el 3 de noviembre de 1997 en Zacapoaxtla Puebla.
Como era la nieta más pequeña, era la más consentida por mis abuelos paternos y maternos, sin embargo no fui una niña caprichosa.
A la edad de 1 y 2 meses, nos mudamos a la Ciudad de Puebla. Ahí fue donde pase la mitad de mi preescolar. Mi mamá era la maestra de ese colegio particular en donde iba, así que tenía el privilegio de que dejaran entrar donde quisiera pero al igual era muy frustrante.
A los 3 años nació mi hermana menor, Brenda, quien por un largo tiempo estuvo enferma de asma y cuando era bebé se la pasaba en el hospital, por ese motivo a los 4 años me fui a vivir a Zaragoza, donde viven mis abuelos paternos. Me costó dejar a mis amigas y mi primo, Brandon, con él que soy muy cercana hasta la fecha. Mis abuelos me cuidaban y me daban lo que quería, pero sin exceso, en esa enorme casa vivía mi tía Gude junto con mi primo Luis y mi tía Tris (se llaman Gudelia y Beatriz pero así les digo de cariño). En esta grande familia somos 9 primos en total, por desgracia 3 mujeres (mi prima Leydi, mi hermana y yo), así que siempre jugábamos brusco y/o juegos de niños aunque también jugábamos juegos de niñas. Me acuerdo que una vez jugamos a la casita y agarramos al gato como bebé que termino rasguñándonos a todos, también jugábamos a policías y ladrones, incluso una vez que me llegaron a decir que era niña y no podía trepar un árbol para jugar con ellos así que lo trepe pero me dio el pánico y no podía bajar. Quiero aclarar que mis primos Toño, Irving y Leydi eran mayores así que no jugaban con nosotros, y mi hermana aun era pequeña.
Tuve una etapa muy fuerte, ya que mis padres no estaban conmigo y estaban a kilómetros de distancia, no podía decirles nada e incluso una vez que le llegue a llamar Mamá a mi tía Tris, mi madre me pego.
A los 6 años y medio nos mudamos a Tlachichuca. Entre a la primaria casi cumpliendo los 7 años y lo peor de todo era que mi madre era mi maestra, así que siempre estaba sobre mi exigiéndome, eso lo viví 2 años seguidos. En tercero de primaria nos mudamos a Ciudad Serdán y cambie de escuela. Yo era muy calmada, quieta, amable, obediente,  pero cuando entre a la Carlos B. Zetina cambie radicalmente; ya no era una niña calmada, sino todo lo contrario, rebelde, caprichosa, presumida, cambie tanto que tuve problemas con mis padres y algunos en la escuela, lo que me ayudo fueron mis calificaciones que eran una de las mejores en la escuela y en mi grupo. Mis primeras amigas, Graciela y Lucero siempre se portaron muy bien conmigo y cuando terminamos a primaria nos separamos, pero aun nos hablamos.
Cuando entre a la secundaria seguía teniendo la actitud rebelde y loca pero en su minoría, gracias a que recibí ayuda a tiempo, fue una etapa muy dura ya que me hizo sacar lo mejor y peor de mí. Me consideraba como un demonio con cara de ángel, porque a pasar de ayudar a los demás de buena manera era muy frívola (aun lo soy, pero demasiado poco), tenía mis mejores intenciones hacia los demás pero mi carácter es muy calculador y siempre estaba acertando en lo que iba a suceder. Tuve grandes problemas de amistad, deslealtad, confianza y honestidad entre mis amiga/os, pero me ayudo a salir adelante.

Ahora curso el primer grado de bachillerato y aunque mis sombras no las pueda cambiar y me seguirán siempre, puedo decir que intentare cambiar y mejorar los peores aspectos de mi. Siempre seré calculadora, ambiciosa y manipuladora, que son cosas que por más que intente quitarme no cambiaron las podre manejar.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario